En los pueblos españoles tradicionales era muy común utilizar las campanas en las iglesias como un método de comunicación pública. Las variaciones entre tonos y ritmos significaban cosas distintas a la gente: el nacimiento de niños (¡y niñas!), bodas, muertes, etc. Y las campanas sonaban con los eventos nacionales: cambios de gobiernos, la muerte de oficiales en la iglesia y en el gobierno, etc.
El texto alude a la influencia catalana en este pueblo. Las palabras "nen" y "nena" son del catalán. Para escuchar esta sección leída por una persona catalana, pulse aquí.